Archivo de la categoría: Raquel Lanseros

¿Y si siempre comenzase ahora? – Raquel Lanseros

He andado de puntillas por tus ojos y sé
que la mirada ensancha la memoria.

¿Quién va a quebrar ahora esta alianza
de tu miel con mi espada, suspendidas
en cueros y al alcance, en tanto el frío
agoniza en los párpados del mundo?

Si no fuera por ti, qué ancha la herida,
qué marchito terror ante el bullicio
del verano que acaba, qué aspereza
este embargo constante que es tu falta.

Los años que ya aguardan en las calles
hunden sus uñas en mi último poema.

Sospechan -como yo- que tus palabras
deshelarán mis muertos.
Los que aún no han nacido.

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Resistencia al cálculo – Raquel Lanseros

Un silencio fecundo de rugidos
acompaña la tarde litoral y nubosa.
Es una playa ilesa del Pacifico.

Manzanillos de agua, heliconias gigantes
meciéndose en la brisa embriagada de nubes.
De repente, el milagro:
dos papagayos rojos
rebasan el umbral de lo posible.

Justo en ese momento
yo soy marinero de la Santa María
mirando Guanahani desde el mástil.
Yo soy Keats descubriendo
el Homero de Chapman.
Gagarin comprendiendo
la soledad helada del espacio.
Tenochtitlán, Numancia,
Troya llorando a Héctor,
un órdago de Dios,
Edmund Dantès al viento.

Soy el roce de dos ramas resecas
que encendieron un fuego primitivo.
Es fácil de entender si sales de tu nombre.

En la Tierra el misterio.
Yo he venido
a ser ola a la vez que miro el mar.

Ensayo general de otro horizonte – Raquel Lanseros

Me siento en el deber de abolir los deberes.
Reivindico el derecho a vivir cuerpo adentro,
donde no impera el falso testimonio.
Me declaro enemigo de dogmas y prejuicios,
sabañones oscuros del afán de ortodoxia.

Si pudiera algún día huir de mí,
plantaría la semilla de un álamo en mi vientre.
Mi árbol de cuerpo entero, en pie de mediodía,
avanza campo abierto por valles de combate.

Me siento en el deber de abolir los deberes.
Si me llamas contrario estás equivocado.
Lo contrario es reverso de lo que ya ha existido.
Yo no puedo olvidar lo que aún no existe.